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lunes, 14 de mayo de 2012

IMAGINARIOS COLECTIVOS


IMAGINARIOS COLECTIVOS

Actualmente el término “imaginario colectivo” es utilizado con frecuencia no solo por los estudiosos de las disciplinas sociales sino por las figuras públicas: políticos, artistas, editorialistas... no existe una definición clara para el tema, entre otros puntos  porque se trata de un concepto aún en construcción.
Como tal, casi nunca queda muy claro a que nos referimos cuando hablamos del “imaginario colectivo”. Que valga entonces el intento por aportar algunas referencias:
El “imaginario colectivo” es el conjunto de imágenes que hemos interiorizado y en base a las cuales miramos, clasificamos y ordenamos nuestro entorno. Estas representaciones interiores son tan importantes que, prácticamente, regulan nuestra vida.
Todos esperamos que las relaciones humanas se ajusten a nuestras imágenes mentales, por ejemplo: la familia, la amistad, la pareja, incluso el mundo natural es visto bajo estos parámetros: la primavera, los árboles, todo nuestro entorno y, cuando nuestro entorno responde a este imaginario nos sentimos tranquilos, contenidos, pero la realidad se sale de estos cauces (lo que suele ocurrir) y entonces se genera la incertidumbre y por consiguiente la angustia aparece en escena.
El “imaginario colectivo” no surge de la nada sino que se trata de una construcción social en la que intervienen los diferentes grupos de la sociedad y concurren a ella todos los sectores que la conforman.
 Los que disponen de mayores recursos, humanos, económicos, artísticos, mediáticos, hacen "pesar" para imponer su “imagen” por sobre las provenientes de grupos más numerosos, pero con menores posibilidades.
El ejemplo más claro de la lucha y la construcción de un imaginario colectivo lo constituyen los nacionalismos.
Lo que hoy nosotros esperamos y tenemos interiorizado como la imagen de “lo mexicano”, “lo argentino”, “lo francés”, es el resultado de largos procesos delineados tanto por la integración territorial de los estados como por la formación e invención de la “nación”, esto último generalmente en medio de luchas de facciones que se suceden en el poder y que enfrentan a dos grupos dirigentes.
Al concluir estas pugnas, “la nación” se convierte en la entidad legitimadora del estado.

El proceso de conformación de las naciones resultó tan exitoso que en el mundo occidental la mayoría de nosotros estamos dispuestos no solo a comportarnos según esa imagen sino incluso a matar y morir por ella.
Cabe decir entonces que IMAGINARIO y PODER están siempre estrechamente vinculados.
Un imaginario colectivo se compone de costumbres, valores, prácticas y razonamientos que existen en una sociedad. La instauración de un imaginario colectivo no debe ser una utopía, sino un procedimiento que nos permita analizar la democracia real y auténtica. La imagen esta directamente relacionada con la figura o apariencia; convirtiéndose en una representación [mental] de lo que se percibe. Esta percepción, al ubicarse en un contexto y tiempo determinado, no siempre concuerda con la realidad.

Un imaginario “es el efecto de una compleja red de relaciones entre discursos y prácticas sociales, e interactúa con las individualidades”. Este imaginario colectivo genera tendencias que se manifiestan a través del lenguaje y de la interacción.

Los modelos de los imaginarios colectivos son temporales [lento pero continuo]. Es la percepción que se tiene sobre un grupo [aspecto] utilizando estereotipos; los medios masivos de comunicación tienen una influencia en la conducta y comportamiento de la sociedad. Es como si una invención se convirtiera en costumbre; como si todos los mexicanos fuéramos charros, chaparros y morenos, con sombrero y bigote. Esto se debe a que una idea mediática se transmite de manera repetitiva y las sociedades empiezan a crear ciertos estereotipos (ideas generalizadas de la realidad).
Los imaginarios, hacen parte del complejo de representaciones de un sujeto, lo configuran a "imagen y semejanza de su prójimo" o en otros casos a completa desemejanza. Así pues, el registro imaginario está sembrado en la tierra fértil de sus pasiones, de lo primario, de lo lábil, pero es allí, en donde se encuentra precisamente su talón de Aquiles.
Imaginario, del latín imaginarius, connota la significación de aparente, ilusorio, pero ésta alusión esta lejos de ser algo inocuo, pues sus efectos muchas veces suelen ser devastadores.
Jean Paul Sartre
El género humano, de entrada, podemos decir es colectivo y social, existe en la sujeción que lo soporta, el lenguaje. De ésta forma, el sujeto se agrupa, forma colectivos, modela organizaciones e instituciones que estructuran el orden social. Pero colectivo, también es lo común a un número de individuos, es la característica de dicho grupo, comparten un mismo interés, en otras palabras se identifican en y por algo. Este es uno de los sentidos fundamentales que sustentan la opinión pública. La identificación en lo público, vía el discurso, crea colectivos de opinión. Entonces, los colectivos se articulan de formas diferentes en las posibles relaciones de su interacción en grupos, masas, redes, existiendo varios nombres para los mismos fenómenos. Los colectivos como una forma de la interacción comunicativa, generan fenómenos, acciones y acuerdos de sentido, algunas veces cerca del consenso, del ejercicio simbólico del análisis, de la articulación discursiva; otras, del desacuerdo, de la inmediatez del afecto y sed de control. Pero, la articulación discursiva permite que el sujeto se inscriba en lo social de una manera distinta.
FUENTES:

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